Memorias de África

¿Te gustaría una aventura ahora o tomamos el té primero?

Nuestra aventura ya había empezado entre risas, un helado y una tarde mirando vuelos en Emirates.

Si hay algo que Nadia y yo tenemos en común es que las dos vivimos en el mundo de Peter Pan, donde las nubes son de color rosa y normalmente caminamos subidas en unos zapatos nuevos de 10cm de la mano de un principe a caballo…

¿Tenemos 3 días libres, donde nos vamos?

15 dias después atterrizábamos en el aeropuerto de Nairobi, con chofer en la puerta y sin tener ni idea de la experiencia que ibamos a vivir.

Después de dar una vuelta por la impresionante urbanización donde vive Miky, amigo de la universidad de Nadia, fuimos a recoger a Viks y directamente, montadas en un Defender, nos encaminamos a Samburu.

Image

¿Teneis hambre? SI.

Nunca me imaginé que en Kenya comería trucha recién pescada de una piscifactoria natural de un restaurante colgado de un árbol… en medio de la nada!!!!

Nuestro viaje empezaba como una película que desde el primer momento no quería que se acabase.

Image

Después de comer trucha, de darle frutas a unos monos con cola de caballo y cresta blanca, nos volvimos al coche y llegamos a Samburu después de 5 horas riendonos, mirando mapas y escuchando canciones keniatas.

Image

Por fin llegamos a la reserva. Pagamos, entramos y nada mas pasar la puerta, lo primero que vemos son uno, dos, tres, 10, 30…elefantes y más y más elefantes recorriendo el parque . Ya estabamos en otro mundo, e impresionadísimas con la imagen de tantos elefantes, como si fuesen dinosaurios, sobresalindo en el horizonte.

Image

Mira Jirafas! mira cebras! que animal es este? mi excitación iba in crescendo a medida que la tierra se iba haciendo barro y el sol se iba poniendo y si, pasó lo que no tendría que haber pasado.

Ni “palante ni patrás”, el coche encajado en barro…

-Todos fuera del coche a empujar, dice Miky.

-¿Qué???, ni en broma – dije yo con la misma voz que hace años puse al entrar en la casa del terror del parque de atracciones al pedir por favor que me sacasen de allí.

-Hay que quitar peso del coche.

-Genial, yo no peso, yo me quedo…(estaba claro que me daba igual, yo no salía).

Yo miraba a Nadia que estaba partida de risa sacando la cabeza por la ventana, y yo lo único que oía mientras bajaba del coche era la voz de mi padre pidiendome que no hiciese ninguna tontería y que tuviese mucho cuidado… Sí! ahí estaba yo fuera, en una reserva natural rodeada de animales salvajes empujando un coche que no se mueve del barro, retorciendo los ojos por si venía un león tener los reflejos de abrir la puerta, entrar y cerrarla en 0,1 seg.

En cuanto conseguimos sacar el coche del barro, y salió disparado me enganché a la ventana en marcha y me metí al coche. (lo peor es que no estoy exajerando ni un poco,… fue literalmente así) mi espíritu aventurero me lo había dejado durmiendo en el sofá mientras veía un documental de la 2…

Image

Volvimos a quedarnos en el barro, pero esta vez ya de noche me negué a salir y el pobre Miky estuvo metido debajo del coche con una pala durante 10 minutos.

Por fin llegamos a nuestro hotel y aún me viene el olor a cuero y madera de nuestra habitación sacada de memorias de África.

Mientras que cenamos en un balcón encima del río observados por los ojos de cocodrilos que molestabamos con nuestras linternas, nos decían los camareros que tuviesemos cuidado por la noche de alumbrar bien cada paso que dabamos por si había algún cocodrilo…

Nadia y yo volvimos agarradas, muertas de risa si, pero con un vuelco al corazón cada vez que pisabamos una rama… obviamente el último tramo lo hicimos las dos corriendo sin ni apuntar casi con las linternas.

Al minuto estabamos las dos groguis en la cama.

Amanece y nos traen té y pastas a la tienda. Yo me hago la dormida y ni me muevo para no tener que salir de la cama.

-Mira! miraaaa!…

Abrí los ojos y aún se me eriza la piel al recordar la imagen de la bandeja del té a la izquierda encima de una mesa de madera con un tocador con espejo. La puerta de mosquitera cerrada con cremallera pero el sol entrando a través del río. Sin duda el amanecer más especial de toda mi vida. El olor a rocío húmedo y el grito de los monos corriendo hacia nuestras pastas hacian todo más bucólico.

Image

Image

Si, tuvimos que hacer turnos para que no nos entraran los monos, que abrian la cremallera de la puerta sin problema: Mientras una se duchaba, la otra tenía que estar espantando monos hambrientos.

Image

Desayunamos acompañadas de un masai mara con tirachinas que evitaba que más monos se comiesen nuestro pan…hasta el último día en el que un mono a toda pastilla saltó desde un tejado y corriendo por el cesped llegó hasta nuestra mesa. A dos manos se metió tres bollos de pan mientras Viks del susto tiraba la taza de café por el aire y Miky se caía de espaldas de la silla. (JAJAJA)

Creo que estuvimos media hora sin poder parar de reirnos, una pena que no me diese tiempo a sacar una foto…

Salimos de safari y no paramos de ver jirafas, cebras, y un montón de animales que solo había visto en los documentales de la 2.

Image

Image

Image

Image

Image

Pero sin duda lo más impresionante fue ver cazar a los leones. Ver salir de detrás de los setos a un león y verle correr detrás de un ¨pumba¨ fue increíble!!!

Image

Image

Increíble la experiencia también de estar solos en toda la reserva, delante de dos leonas que salen a cazar por la noche. El que Miky tuviese su coche y lo pudiesemos utilizar nos hizo poder ver cosas que con los conductores normales no podiamos haber visto, y esa fue una de ellas.

Los días que pasamos viendo cocodrilos, leones, hienas, lagartos, monos, buhos,… se me pasaron volando.

ImageImage

Image

No se con que me quedaría del viaje, hay tantas anécdotas, hay tantos ataques de risa, tantas cosas que no se como plasmar escribiendolas. Recuerdo los amaneceres como los más bonitos que he visto en mi vida, pero también los atardeceres, la comida, las conversaciones en nuestro porche de madera y tela, los leopardos que se colaron por la noche en nuestro hotel,…

Image

Siempre que viajo disfruto de cada momento, me rio y experimento cosas nuevas pero creo que para mi este viaje es por ahora, uno de los más especiales de mi vida. Recuerdo olores como si los estuviese viviendo, recuerdo sonidos e incluso me vuelve a entrar la risa cuando me acuerdo de casa susto, cada ataque de adrenalina, cada animal, cobra o escorpión que se nos cruzó por el camino…

Nuestra aventura había empezado en Dubai con un té y acababa en Nairobi con un zumo recién exprimido de Mango natural en la finca de la verdadera protagonista de memorias de África!!

GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS a los tres, por hacerme disfrutar a cada instante de unos dias insuperables!

Image

Image

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s